PEDRO PABLO RODRÍGUEZ: “PATRIA FUE LA APOTEOSIS DE LA INTEGRALIDAD PERIODÍSTICA DE JOSÉ MARTÍ” (selección)

Articulo Científico

Por Randy Saborit Mora.

Editor en la Editorial Ciencias Médicas y profesor en el Centro Nacional de Información de Ciencias Médi­cas-Infomed. Profesor asistente adjunto de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

La mirada crítica de Pedro Pablo Rodríguez López, investigador titular del Centro de Estu­dios Martianos, no ha obviado el “monumental despliegue” de José Martí en Patria, el periódico fundado por el sui generis periodista en Nueva York, con la colaboración de otros patriotas, el 14 de marzo de 1892.

En alusión a Patria, el Premio Nacional de Cien­cias Sociales y Humanísticas 2009 advierte que “quizás no se ha observado acentuadamente la ca­pacidad de Martí de valerse de todos los recursos y todos los géneros, y la sabiduría editorial para reu­nirlos y combinarlos al preparar cada número del periódico”. Valdría la pena —considera— hacer un estudio minucioso de la tipografía, ilustraciones y diseño general de la publicación para apreciar cómo Martí incorpora aspectos que ha asimilado durante su larga experiencia editorial.

Si un filólogo, periodista o investigador leyera Pa­tria actualmente podría identificar narraciones, crónicas, semblanzas físicas y morales, críticas literarias y artísticas de la autoría del pensador cubano. Sin embargo, el profesor aclara que “Martí jamás puso faja a su pluma”, porque el prolífico creador transgredía los límites que imponen los géneros periodísticos y literarios.

Quien haya tenido la oportunidad de conver­sar con el Premio Nacional de Historia 2010 se da cuenta de su capacidad analítica para disec­cionar los textos del Apóstol. En sus respuestas, integra de manera sistémica el cúmulo de cono­cimientos que posee sobre la vida y obra de José Martí. El compilador y prologuista de El perio­dismo como misión, libro cuya primera edición data del 2002 (Centro de Estudios Martianos y Editorial Pablo de la Torriente), comparte sus valoraciones en torno a la labor de Martí en Pa­tria, periódico donde está explicado el programa republicano que concibió aquel poeta defensor de la patria y la libertad.

[…]

Patria se imprime en Nueva York, donde el perio­dismo estadounidense evoluciona aceleradamente. ¿Martí se apropió de determinados recursos del pe­riodismo norteamericano a la hora de dirigir y redac­tar Patria?

Patria no tiene nada que ver con el periodismo norteamericano de la época. Con esto no quiero decir que Martí como periodista no se apropie, interiorice o incorpore algunos de los recursos que se plasman en el periodismo norteamericano decimonónico. Patria es un periódico político y de combate. No es un periódico comercial ni de noticias estrictamente. Esto lo diferencia total­mente de la prensa neoyorquina de la época.

No es un periódico que aspire a controlar el universo de lectores de una gran nación. Pre­tende, en primer lugar, dirigirse al público de la emigración cubana. En segundo lugar, de acuer­do con las posibilidades, llegó a circular en Cuba, donde entraba de manera clandestina.

No aspiraba siquiera Patria a dirigirse a la comunidad de habla española, aunque sabemos que muchos lo leían. Todo eso le da un carácter totalmente distinto. Patria es un arma ideológica para convencer y propagar las ideas en torno a la necesidad de la independencia en Cuba por la vía de la guerra. Por estas razones, Patria se diferenciaba de la prensa estadounidense.

Que lo dirigiera y redactara fundamentalmen­te un hombre como Martí evidencia su talento y capacidad como periodista moderno. Patria esta­ba reflejando de algún modo lo que Martí había aprendido en los diarios estadounidenses que había leído asiduamente durante años. Esto úl­timo es indudable, pero al concebir Patria Martí no seguía los patrones del periodismo norteame­ricano.

Varios estudiosos de la obra martiana coinciden en afirmar que la influencia de Martí en las letras his­panoamericanas se da más por su periodismo que por sus textos literarios. ¿Qué opina usted al respecto?

Sí, por ese periodismo mayor que inaugura con las Escenas Norteamericanas que, por supuesto, tiene mucho de ficción, de ficcionalización, para hablar con propiedad. A partir de los hechos, asuntos y personas que narra va explicando la realidad de Estados Unidos. Yo diría que ese hombre, ya maduro como periodista y como es­critor, va a hacer de Patria el periódico político por excelencia, en el cual va a demostrar su habilidad y su talento.

En Patria se advierten nuevos cambios de estilo; por ejemplo, no emplea tanto los neologismos como en las escenas norteamericanas […].

El tratamiento en Patria del artículo de opinión —enfocado, en gran medida, al logro de la in-dependencia de Cuba— se hace como un ejercicio periodístico diferente a lo que había hecho en las crónicas sobre Estados Unidos.

La sección En Casa es un ejemplo de cómo Mar­tí hacía un periodismo literario en un periódico de enfoque político. ¿Cómo caracterizaría usted esa sección?

En esa sección se publicaban pequeñísimos relatos tomados de la vida real, narraciones de la vida real de esa emigración patriótica. Sin embargo, Martí al redactarla manejaba con una eficacia tremenda las técnicas narrativas. Enton­ces, ¿cuánto había de verdad y de ficticio en esas crónicas escritas por Martí? ¿Hasta dónde entraba esa capacidad recreativa de la fic­ción en Martí?

Siempre la hay; el mejor periodista recrea aun cuando tenga una absoluta voluntad de atenerse a describir los hechos porque escribe desde su perspectiva, desde su mirada del mun­do. Así le sucede a Martí, quien escribía su pe­riodismo con plena conciencia de lo que estaba haciendo. Él quiere atrapar al lector y se propone convencerlo por la vía de los sentimientos, de los ánimos, de la pasión, de la necesidad de la independencia de Cuba y del papel de Cuba independiente. O sea, está apelando a la vía afectiva junto con la vía intelectiva o racional; lo literario cobra un aspecto decisivo en él.

La actualidad de una parte de los artículos de Patria no viene dada solo por la actualidad del tema, sino por la manera en que Martí lo presenta. Y ahí está justamente eso: lo literario.

Es precisamente en el periódico Patria donde Martí define “que un periódico sea literario no depende de que se vierta en él mucha literatura, sino que se escriba literariamente todo”. ¿Hasta qué punto Patria cum­plía con ese criterio expresado por su director?

Patria cumple con ese precepto martiano por-que está muy bien escrito. Martí no sacrifica la propaganda por las cualidades literarias. Pero no se podría tener una idea cabal del Martí periodista y escritor si se ignoraran sus artículos en ese pe-riódico. Su estilo, sus soluciones más novedosas y su lenguaje moderno están ahí. Quizás el éxito de Patria entre sus lectores se debió, en buena medida, al empleo de ese lenguaje nuevo, a esas expresiones literarias novedosas que va intro-duciendo Martí.

Quien haya leído los números de Patria advierte que la última de las cuatro planas del semanario se publicaban anuncios. ¿Qué objetivo perseguía Martí con la publicación de tales anuncios?

No veo los anuncios solo en un sentido comer­cial, que no estoy seguro de que tuviera. Sí sé que se cobraba por la publicación de esos anun­cios. Probablemente lo recaudado no contribu­yera a cubrir los gastos de impresión del perió­dico si nos guiamos por los precios de la época. La publicidad de Patria está muy bien pensada, porque uno se da cuenta de que la mayor parte de los anuncios se refieren a la comunidad cuba­na asentada en Nueva York.

Patria necesitaba de esa publicidad para que se man-tuvieran aquellos pequeños comercios. Esa comunidad de pequeños comerciantes contribuía, en muchos casos, con el movimiento patriótico. Eran personas de cierto destaque, de cierto relieve en la emigración cubana de Nueva York. Por tanto, considero que más allá del sentido comercial, cumplía una función social: darle publicidad a esos pequeños negocios y a esos nombres que ayudaban al sustento del periódico.

También tenía un superobjetivo, quizás nun­ca dicho ni expresado, pero que probablemente estaba en el fondo del pensamiento de Martí: los anuncios estaban relacionados con el sentido de la sección En Casa, que mostraba a una comuni­dad de emigrados que ha sabido buscar los ca­minos para subsistir, que ha conservado su iden­tidad de cubanos, que ha mantenido la unidad. Los valores de esa comunidad serían el germen de lo que podía ser la república cubana.

[…]

Patria no era el único periódico que defendía la in-dependencia de Cuba. ¿Qué rasgos hacían que sobresa-liera en el panorama de la prensa independista cubana?

En Martí se reunieron todas las condiciones históricas, epocales y personales para hacer un periódico de esa naturaleza. El semanario surge porque estaba el hombre capaz de hacerlo, que era Martí, sin duda alguna, el avezado periodis­ta capaz de escribir los textos y armarlos como un periódico. Recordemos que Martí se sentaba con los cajistas, decidía el diseño, distribuía el espacio. Más que un jefe de redacción era un ver­dadero editor en funciones.

No se ha hecho, por ejemplo, un estudio de cómo se ordenaban los materiales en el periódi­co, qué tipos de letras se escogían, qué recursos permitían la impresión en aquella época, cómo se presentaba los textos en ese periódico de cua­tro páginas que llegaba a los lectores.

Hay que hacer ese estudio porque evidencia­ría también esa mirada, esa capacidad periodís­tica de Martí que sabe que no está escribiendo un libro sino haciendo un periódico. En este sen­tido, había tenido la experiencia como director del mensuario La América de Nueva York, que es una verdadera joya desde el punto de vista de los periódicos de la época.

Teniendo en cuenta que la producción periodística de Martí en aquel semanario es copiosa, ¿cuál sería su selección imprescindible de artículos de Patria?

Me cuesta mucho trabajo responder esta pre­gunta. Sería una selección tan grande que prácti­camente abarcaría un porcentaje elevadísimo de lo publicado en el periódico. Si tuviera que escoger una muestra mínima de lo que es Patria y su perio­dismo, seleccionaría “Nuestras ideas”, “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, “En la guerra” y unas tres joyitas de la sección En Casa.

En el hipotético caso que usted hubiera sido uno de los redactores de Patria bajo la dirección de José Mar­tí, ¿qué le habría gustado escribir?

Me habría encantado redactar la sección En Casa, esa humilde sección que muchos estudio­sos de Martí pasan por alto. A mí me hubiera gustado escribir para una sección como esa.

Últimas entradas de UNHIC-Cuba Historiadores (ver todo)