In Memóriam 2018-2019

José Antonio Gell Noa (Pepín)

Remembranza a (Pepín) historiador de los CDR y miembro de la UNHIC

El pasado 16 de julio del 2019 nos consterna la noticia del deceso del habanero “Pepín”: José Antonio Gell Noa, en España al no poder superar el tratamiento médico necesario y vital para su salud.

Rendimos tributo al incansable revolucionario e investigador histórico que prestigia nuestra UNHIC, dejando un legado hermoso para las presentes y futuras generaciones de cubanos.

Noa de 77 años de edad había nacido en La Habana, en 1942. Licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad de La Habana (1980), Fundador de los Comités de Defensas de la Revolución (CDR). Participó en la Campaña de Alfabetización, en el Censo de las grasas y abastecimientos para la población y en el Canje de Monedas. Militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) desde 1970, siendo primer secretario del Comité del PCC del municipio Plaza de la Revolución y miembro de su Comité Provincial en la capital (1981).

Dirigente voluntario y profesional de los CDR desde la base hasta el nivel nacional (1961 a 1987), ocupó varias responsabilidades (jefe de grupo, jefe de sección, coordinador seccional, de distrito y de región en la capital). Cuadro de la Dirección Nacional de los CDR (desde 1975), y miembro de su Secretariado Nacional (1976-1987), así como Coordinador en la capital. Se desempeñó como cuadro profesional de la organización partidista durante varios años y como organizador, ideológico, coordinador de distritos y regiones de los CDR. Durante los cinco años que se publicó, fue Director y Editor del boletín “El Contingentista Capitalino”. Durante 20 años, hasta el 2007 trabajó como cuadro profesional del PCC. Fue miembro Suplente del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC) y Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).

Cumplió misión internacionalista en la República de Nicaragua. Ha recibido varias condecoraciones y viajó a otras naciones representando al PCC, a la Asamblea Nacional del Poder Popular y a los CDR. Hasta sus últimos días fue un miembro activo y destacado de la UNHIC desde la Asociación de Base en el municipio capitalino de Arroyo Naranjo y afiliado de la Sociedad Cultural José Martí y de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores.

Es el principal investigador sobre la Historia de los Comités de Defensa de la  Revolución (CDR) con la publicación de una cronología en cinco volúmenes, por la Editora Política, que abarcan el período desde 1959 al 2000. El conocimiento, constancia y dedicación por la historia de “Pepín”: José Antonio Gell Noa, como miembro fundador, dirigente y cuadro cederista contribuirá desde la Historia a la profundización en las raíces de nuestra patria, en la identidad local y nacional y en los valores que defendemos, especialmente, para las actuales y futuras generaciones de cubanos.

Por: Colegas de la Asociación de Base de la UNHIC en Arroyo Naranjo, La Habana (17 de julio de 2019)

Lutgarda Balboa Egües (2019)

Mujer en toda la extensión de la palabra, madre y luchadora comprometida con la Patria y su tiempo, defensora de los derechos de género, la historia local y regional, ha dejado de existir en Cienfuegos, pero solo físicamente.

Luga, como se le conoce desde los afectos, ha permanecido hasta hace muy poco en su oficina del Comité Provincial del Partido como su asesora, impulsando una y mil tareas desde y por la Revolución, rodeada de fotos que muestran la cronología de una vida en pos de las causas justas, y atesorando la Historia, esa que pudo contar con detalles.

Ya no estará más, pero sí quedaran sus consejos, enseñanzas, el ejemplo que inspiró a muchas generaciones de cienfuegueros a entregar todo el tiempo y energías, desde una militancia comprometida a favor de la causa y el propósito de construir una sociedad distinta de justicia y equidad.

Las fotos de los años 60 nos devuelven a una miliciana de pelo rubio y ojos claros, quien dirigía a muchas más de su estirpe; un batallón femenino creado y comandado por esa mujer coraje que en abril de 1961 participara de alguna manera en el primer combate que derrotara al imperialismo en América Latina.

Imprescindible y querida, de pueblo y venida de él, dirigente partidista, fue fundadora de la Unión de Historiadores de Cuba Filial Cienfuegos desde su constitución el 8 de enero de 1983; momento en que Julio Le Riverand solicitó se considerara como miembro de honor de esta Asociación.

Se marcha a otra dimensión y lleva una estela que siempre iluminará el camino a quienes enseñó, desde la recia disciplina y el compromiso, que el hoy define el mañana y que vale la pena edificar. Así decimos adiós a Lutgarda Balboa Egües, paradigma de mujer que estará inmersa en los corazones cienfuegueros, a quien la Historia recogerá en sus páginas como una Mariana.

Elda Cento Gómez (1952-2019)

En la tarde del 28 de octubre, falleció en la capital del país, víctima de una grave enfermedad, la Cra. Elda Cento Gómez, Premio Nacional de Historia 2015. Nacida en la ciudad de Camagüey el 26 de septiembre de 1952, se destacó por una obra en la que estuvo presente una multiplicidad de miradas a nuestro pasado y una precisa relación con el contexto de lo nacional y lo regional.

Licenciada en Historia por la Universidad de La Habana, Máster en Cultura Latinoamericana por la Universidad de las Artes, Profesora e Investigadora Auxiliar; en su trayectoria como docente contribuyó a la formación de profesores de Historia en el entonces Instituto Superior Pedagógico José Martí, así como de profesionales de otras especialidades en la Universidad de Camagüey y en la filial camagüeyana de la Universidad de las Artes.

En 1998 se integró al colectivo de la naciente Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, Miembro activa de la Unión de Historiadores de Cuba, fue presidenta de la filial camagüeyana, vicepresidenta primera y presidenta nacional de esta asociación. Fue además miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Sociedad Cultural José Martí, y correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba.

Lleguen a sus familiares las sentidas condolencias de los historiadores cubanos, de la Unión de Historiadores de Cuba, la Academia Cubana de la Historia, el Instituto de Historia de Cuba y la UNEAC.                                                                                                                 

Mario Ramón Rodríguez Valero (2019)

Destacado combatiente, alfabetizador y dirigente del partido; durante varios años. En varias ocasiones, Mario cayó en profundas crisis del sistema respiratorio, que pusieron muchas veces en riesgo su vida, pero siempre se las agenciaba para salir de ellas y continuar participando con nuevas energías en las actividades de la organización, en la asociación de combatientes que dirigía y en la Cátedra de Estudios Comandante Faustino Pérez Hernández.

Hijo Ilustre de Cabaiguán, inconforme y sincero hasta la médula, -al pan, pan, y al vino, vino, de él no generaba miradas complacientes en muchas personas- no pudo lograr todos sus objetivos, pero por todos luchó, siendo uno de los conseguidos el primer Cuaderno de Historia Cabaiguanense del cual fue coautor.

Combinó la exigencia con el humanismo a altos niveles, porque a pesar de su férrea forma de conducir los procesos a él asignados, nunca perdió la nobleza y preocupación por los demás; convirtiéndose en un apasionado historiador y periodista de la emisora radial local, ya que fueron incontables las referencias ofrecidas a esta.

Mario en su última morada, nos continúa llamando a la defensa de la historia, a amar a aquellos que entregaron todo por una causa, a preservar nuestro patrimonio y a no dejar morir la obra que tanta sangre y sacrificio costó a los hijos de esta tierra.

Hombre de verbo y acción, lo que dejaste, lo sabemos y lo desconocido estamos seguro está a buen resguardo en aquellos que bebieron de ese don que tenías de sacar a la luz los más encumbrados secretos de nuestra Historia local.

Isabel Villarrubia Cabrera (1939-2019)

Es graduada de la carrera profesoral de Historia y ejerció como docente en el Instituto Superior Pedagógico “Frank País”, donde formó numerosas generaciones de maestros y profesores, y fue una activa participante en los Congresos Nacionales de Historia. La Unión de Historiadores de Cuba les reconoció sus respectivas trayectorias con la entrega del Premio Provincial “Arturo Duque de Estrada”. Investigador apasionado por la historia local, integro el colectivo de autores del libro Santiago de Cuba. Síntesis histórica provincial.

Oscar Luís Abdala Pupo (1936-2019)

Oscar Luís Abdala Pupo, se licenció en Historia en la Universidad de Oriente y fue durante muchos años director y especialista del Archivo Histórico Provincial. Publicó numerosos artículos en diversas revistas y fue autor de los libros La intervención militar norteamericanas en la contienda bélica independentista. 1898 y Los chinos en el oriente cubano. Investigador apasionado por la historia local, integro el colectivo de autores del libro Santiago de Cuba. Síntesis histórica provincial.

Clara López Hernández 2019

La vida laboral de Clara López Hernández se inicia como miembro del Destacamento Pedagógico Internacionalista

“Ernesto Che Guevara” en la República Popular de Angola (Cabinda, 1979-1981), como Coordinadora de materia de Historia en la Escuela Nicolao Gómes Espencer. En septiembre de 1982 la ubican en el IPUEC Pedro Véliz Hernández, luego en el Politécnico de la Construcción 26 de Julio hasta 1984 que se incorpora al colectivo del Museo Provincial La Periquera, donde se mantuvo hasta su deceso el pasado 6 de agosto.

Profesora de Historia, museóloga, miembro de la UNHIC en la Sección de Base “Nicolás de la Peña” en el Museo Provincial La Periquera, se entregó por entero a la importante labor de educar, formar nuevas generaciones, transmitir el conocimiento sobre la historia patria y local, mostrar hechos y vidas, acciones y los exponentes

de los patriotas y mártires, fomentar valores y promover el cuidado y conservación del patrimonio. Por su actuar entusiasta, responsable e incansable se hizo acreedora del respeto y el cariño de todos, especialmente de los niños, con quienes durante más de 15 años desarrolló el proyecto dominical “Dame las manos y jugaremos”.

Acuciosa en la adquisición de saberes para hacer mejor su trabajo, realizó múltiples cursos y posgrados sobre Historia Local, Antropología, Panorama de la Cultura cubana, Arqueología, Museología, Animación socio-cultural, Cultura Popular Tradicional, Trabajo Comunitario, Legislación patrimonial, entre otros. Participó en incontables eventos como ponentes y como jurado y ostentó la condecoración “Raúl Gómez García” y la Medalla 150 Aniversario del natalicio de Calixto García, entre otras.

SENSIBLES PÉRDIDAS

Esperanza Muro García (2019)

Miembro de Honor de la Unión de Historiadores (Unhic) en Sancti Spíritus, Esperanza Muro García, recibió el premio provincial de historia Pérez Luna y otros tantos galardones recibidos en su fecundísima vida; por haber sido una revolucionaria que siempre premió al tiempo para incursionar en la enseñanza y la investigación histórica de manera fecunda.

Hacía años que su cuerpo guerreaba más por la supervivencia que por seguir aportando a la sociedad toda y a ella misma, -tristísimo para quienes nunca antepusieron el descanso a la lucha pero era tanto lo bueno que había construido, que en su silla de ruedas ya sembraba legados que deberán redescubrirse desde todos los rincones del magisterio y el estudio profundo de la obra humana.

Fue una mujer de carácter, el que comenzó a fraguar antes de su incursión en la Universidad de Oriente, donde fue a estudiar Licenciatura en Historia, a contrapelo de otras iniciativas, tal vez para desde allí acercarse a la verdad histórica con sus bríos, sabiendo que no iba a ser nada fácil.

No emigró definitivamente cuando pudo y selló su magisterio en la Universidad de Las Villas, de donde se dirigió, siguiendo el camino más natural que la acercara definitivamente a su tierra natal, al naciente Instituto Superior Pedagógico Silverio Blanco, que en 1983 dio cuerpo sólido a la obra pedagógica que se había fundado en Sancti Spíritus once años antes.

Conocedora de que la mejor manera de enseñar era aprendiendo profundamente de diferentes temas afines a la especialidad de la que se había enamorado, no permitió nunca que la investigación histórica se trivializara, así que sus estudios siempre estuvieron pergeñados de las mejores fuentes y los datos más puntuales, para que la divulgación científica final se hiciera en textos apegados a la verdad que creía fundada.

De su terruño fue prolija en diversos estudios, sin casarse con puntadas exactas de lo ya recorrido, sino abriendo senderos nuevos para hurgar en los viejos-nuevos como Manuel Martínez Moles, reverenciar moldes de sus efemérides, incursionar sin alarde, pero segura en una multiplicidad de temas culturales en el semanario Vitrales, donde hacía retratos de grandes desconocidos, o escribir bien y puntual en la revista Siga la Marcha, donde además dedicaba su tiempo como parte de su consejo editorial.

Estuvo muy vinculada a la Unhic destacándose su papel en la organización del XV Congreso Nacional de Historia; e incluso cuando ya su cuerpo y mente comenzaban a divagar por los profundos silencios del apocalipsis personal, pues cuando veía a alguno de sus compañeros de andanzas por la historia, su rostro se distendía y la sonrisa aparecía.

Uno de ellos, el presidente de la Unhic en la provincia espirituana, Doctor Ramón Reigosa Lorenzo, cuando la despidió afirmó con resolución que Esperanza se convirtió en el alma de la organización y de la Revista Siga la Marcha, por lo que su ausencia como trabajadora profesional había dejado un vacío imperecedero y, por ello, para los historiadores espirituanos fue, es y será siempre su miembro de honor.

La memoria no puede ser infértil con esta historiadora y quienes la conocieron, respetaron, admiraron y quisieron y también quienes no trabajaron con ella, pero saben de sus aportes a la obra mejor y su ejemplo de profesora e investigadora; pueden y deben hacer praxis de paradigmas, teniendo otra oportunidad para no quedarse con los brazos inmaculadamente envueltos en sí mismos.

Plácido Cruz Infante (1950-2019)

Las Tunas. – Este fin de semana murió el apasionado maestro e historiador tunero Plácido Cruz Infante, que por más de 20 días estuvo ingresado en el hospital provincial Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, luchando por rebasar un infarto cerebral.

En su extensa hoja de servicios a la Patria destaca su condición de presidente de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) en este territorio del oriente. Una posición que le acompañó desde la fundación misma de la organización por estos lares hasta el momento de su deceso.

Hombre de hablar bajo y conocimientos profundos de la historia local tunera en sus diferentes etapas. Será recordado, entre otras muchas razones, por sus constantes labores en función de promover el desarrollo de las investigaciones de corte histórico.

De origen campesino, había nacido en la región de Mayarí el 5 de octubre de 1950 y su vocación principal siempre fue servir bien a la Revolución, y lo logró con creces, de modo que cumplió la misión que un día le fuera encomendada. Primero fue maestro primario en su región natal y luego impartiría docencia en la Columna Juvenil del Centenario.

Sus experiencias siempre valiosas, llenaron los espacios del cónclave, de modo que estuvo trabajando hasta el último hálito de vida, como fue su vida toda: Trabajo y virtud.

Llegue en esta hora, a su esposa e hijos, a los demás familiares y amigos, las más sentidas condolencias por el compañero que parte, para seguir alentando la vida desde una estrella,pues hay hombres que están siempre con nosotros, llenándonos con su luz. A Plácido le decimos como postreras palabras, que estará aquí, guiándonos con su ejemplo imperecedero y eficaz y que descanse en paz, que en su quehacer estará siempre el nuestro.

Despedida de duelo a Plácido Cruz Infante, presidente de la UNHIC en la Filial de Las Tunas

Familiares y amigos de Plácido Cruz Infante:

Nos reúne hoy la dolorosa misión de dar el último adiós a uno de nuestros compañeros de altos valores patrióticos, políticos, morales y humanos. Su capacidad para enfrentar las adversidades de la vida, lo puso a prueba en diversas ocasiones y siempre supo salir airoso.

De origen campesino, había nacido en la región de Mayarí el 5 de octubre de 1950 y su vocación principal siempre fue servir bien a la Revolución, y lo logró con creces, de modo que cumplió la misión que un día le fuera encomendada. Primero fue maestro primario en su región natal y luego impartiría docencia en la Columna Juvenil del Centenario.

Decía nuestro José Martí que “La muerte no es verdad, cuando se ha cumplido bien la obra de la vida” y hoy podemos decir que Plácido seguirá viviendo en el ejemplo de cada uno de sus compañeros, familiares y amigos, porque su vida fue ejemplo vivo de lo que ha de ser el ser humano.

Su interés por la cultura lo llevaría a Licenciarse en Historia y Ciencias Sociales, desempeñándose como especialista en el Comité Provincial del Partido y jefe de los equipos de investigaciones.

Siempre nos llevó de la mano para que la historia estuviese presente en cada ocasión necesaria, como maestra insustituible de los pueblos.

Fue por esta dedicación, que en el gremio de los historiadores en esta provincia lo elegimos para que fuera el presidente de la Unión de Historiadores aquí, labor que desempeñó con un interés extraordinario, aun cuando su salud no le acompañaba totalmente, pero era tal su tenacidad que la emprendía y lo hacía satisfactoriamente tal y como se lo imponía.

Al lado de su esposa, Isabel Sánchez Bode, constituyó una familia de profesionales. Sus hijos, José Antonio y Daili, fueron su inspiración más importante.

Publicó como vía para socializar el conocimiento, libros como Para una cronología de la provincia de Las  Tunas, en coautoría con Leonides Perdomo, cuando ambos laboraban en el Partido Provincial, obra de gran utilidad para estudiantes, profesores y lectores en general, que hicieron del mismo un libro de consulta imprescindible. Con Bienvenido de Ávila preparó Presencia de Máximo Gómez en Las Tunas, para el 150 Aniversario del prócer insurrecto, así como también sirvió para su divulgación el trabajo Presencia de Maceo en Las Tunas.

Diversos artículos suyos aparecieron en la prensa que le permitieron socializar en gran medida los mejores valores de nuestra historia.

Formó parte del Colectivo de autores que preparamos el libro Las Tunas a través del tiempo, publicado por la Editorial Sanlope de Las Tunas en el año 2007, obra que también contribuyó a enriquecer la historiografía regional. En el texto relacionado con el informe de Las Tunas a la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1987, su talento estaría presente en ella con sus consabidos aportes. También fue de los autores del libro Síntesis Histórica Provincial de Las Tunas publicado por la Editora Historia del Instituto de Historia de Cuba en el año 2010.

En cada una de las ferias del libro que se desarrollaron aquí, organizó el espacio “Historia y Memoria” para dar luz a los paneles que versaron sobre Historia Regional y de Cuba, donde, además, se presentaron ejemplares de gran valor.

Horas antes de entrar en el universo de la luz, para sobrepasar los cánones de la vida, participaba en el XXIII Congreso Nacional de Historia que sesionaba en la ciudad de Bayamo.

Sus experiencias siempre valiosas, llenaron los espacios del cónclave, de modo que estuvo trabajando hasta el último hálito de vida, como fue su vida toda: Trabajo y virtud.

Llegue en esta hora, a su esposa e hijos, a los demás familiares y amigos, las más sentidas condolencias por el compañero que parte, para seguir alentando la vida desde una estrella, pues hay hombres que están siempre con nosotros, llenándonos con su luz. A Plácido le decimos como postreras palabras, que estará aquí, guiándonos con su ejemplo imperecedero y eficaz y que descanse en paz, que en su quehacer estará siempre el nuestro.

Muchas Gracias

Víctor Marrero Zaldívar

Historiador de la Ciudad de Las Tunas

11 de abril 2019

Luis García Pascual (1922-2019)

Recientemente recibimos la triste noticia del fallecimiento del eminente estudioso martiano Luis García Pascual (1922-2019), Premio Nacional de Historia 2016 y galardonado, entre otros reconocimientos, con la Distinción Pensar es Servir que otorga el Centro de Estudios Martianos por la obra de la vida.

La noticia nos llegó desde la Fragua, donde sus familiares llevaron sus cenizas, en un acto de absoluta justicia por ser este uno de los lugares que más amaba, y donde recibió su inicial formación martiana en el Seminario de la Universidad de La Habana, dirigido por Gonzalo de Quesada y Miranda, en el cual llegó a ser graduado eminente del curso superior.

De formación autodidacta, este obrero electricista de la cervecería del Cotorro contribuyó durante más de medio siglo a engrandecer la figura de nuestro Héroe Nacional, a partir de un trabajo investigativo acucioso y perseverante, realizado en distintas instituciones y centros culturales de la Isla, lo que le granjeó la admiración de connotados intelectuales cubanos, estudiosos de la vida del Apóstol, como Cintio Vitier y Fina García Marruz.

Un hombre bueno y generoso, modesto, y con una aportación sustancial a la vida y la obra de José Martí, ha partido, pero ha dejado una obra maravillosa, que irá creciendo con el tiempo y a la cual se acercarán con admiración y respeto, las sucesivas generaciones de historiadores cubanos.

José Antonio Fernández Riesgo (1946 -2019)

Para los amigos de José Antonio Fernández Riesgo, Pepe, el amanecer del primer día del 2019 fue muy doloroso. Despertamos con la noticia de que en las primeras horas de la madrugada había dicho adiós a la vida en el Hospital Ciro Redondo García.

Pepito el de los combatientes, como muchos le decían, maduró bien temprano. Cuando muchos niños de su edad jugaban pelota o empinaban papalotes, él, no pocas veces acompañado de su hermana, tenía que llevar recados, ayudar a sacar de una vivienda en peligro de registro por la policía, objetos comprometedores.

Vigilaba para que en su casa –ubicada en la calle Baire, No. 3112– se realizaran con tranquilidad las reuniones del Movimiento 26 de Julio en Artemisa.

En el expediente que acredita a Pepito como fundador del PCC y miembro de la ACRC aparecen avales y testimonios de los más reconocidos exponentes de la lucha revolucionaria en Vueltabajo.

A partir del primero de enero de 1959, con apenas trece años integró las patrullas juveniles, fue miliciano, participó en la Lucha contra bandidos, colaboró con los nacientes órganos de la Seguridad del Estado y fue dirigente de la UJC atendiendo tareas del frente ideológico en el municipio y a nivel regional y provincial.

Su laboriosidad de hormiga le permitía en poco tiempo transcribir un libro completo para que los demás trabajáramos con él. Pepe fue un fiel colaborador de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, poniendo a su disposición informaciones y detalles muy precisos para completar las biografías de los moncadistas artemiseños. Lo hizo sin esperar créditos ni bonificaciones, lo hizo porque sencillamente lo creyó justo y necesario. Así era Pepito. Seres de esa magnitud espiritual se van de la tierra, pero difícilmente se nos escapen de la memoria.

José Ramón Fernández Álvarez (2019)

General de división de la reserva, Héroe de la República de Cuba, Miembro de Honor de la Unión de Historiadores de Cuba.

En la mañana del domingo 6 de enero de 2019 falleció el compañero José Ramón Fernández.

Su enfrentamiento a la dictadura batistiana le costó represión y cárcel. Su participación en la derrota de la invasión por Playa Girón, bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, lo destacó para siempre.

Pero Fernández fue por sobre todas las cosas un educador, un maestro, que hizo de la Historia un instrumento para la educación de combatientes, de estudiantes y de la formación de educadores.

Fernández, desde sus altas responsabilidades, primero como viceministro del Minfar encargado de la instrucción en el sistema de escuelas y academias para la formación de las nuevas generaciones de oficiales y camilitos; después como ministro de Educación, presidente del Comité Olímpico Cubano, vicepresidente del Consejo de Ministros y como asesor del presidente Raúl Castro Ruz fue un defensor a ultranza del papel de la Historia en la formación patriótica y revolucionaria de los cubanos.

Siempre se refirió a la importancia estratégica que tiene el salvaguardar la memoria histórica de nuestra nación. Junto a sus reflexiones sobre enseñanza y educación, no dejaba de destacar aspectos medulares del pensamiento de Félix Varela, José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona y, por supuesto, Martí y Fidel.

A pesar de sus grandes responsabilidades, siempre encontró tiempo para asesorar en las investigaciones sobre hechos históricos; para escribir prólogos a libros sobre esos temas; para apoyar la organización y labor educativa de museos; para ofrecer testimonios a investigadores sobre temas de la Revolución y de la Educación. Nunca dejó de poner en primer plano las ideas del Comandante en Jefe como artífice para hacer realidad aportes y victorias.

Fue distinguido con los títulos de Doctor Honoris Causa en Ciencias de la Educación por la Universidad de La Habana; Doctor Honoris Causa en Ciencias Militares por la Academia de las FAR Máximo Gómez y Doctor Honoris Causa en Ciencias Históricas por la Universidad de Oriente. La Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona le otorgó la categoría docente especial de Profesor de Mérito como reconocimiento a sus ideas y labor educativa.

Por su permanente defensa de nuestra Historia con sus actos e ideas; por su inconmovible lealtad a la Patria y a la Revolución y su ejemplar magisterio patriótico y moral, el Comité Ejecutivo Nacional de la Unión de Historiadores de Cuba, por propuesta emanada de la sección de base de la Unhic del Ministerio de Educación, le otorgó la condición de Miembro de Honor de nuestra Unión en el acto provincial en La Habana por el Día del Historiador en el año 2017.

Gloria a su memoria

Dr. Mario Mencía Cobas (2018)

En la madrugada del pasado primero de diciembre falleció el destacado historiador y periodista Mario Mencía Cobas, Premio Nacional de Historia, Investigador Titular de la Oficina de Asuntos Históricos y autor de libros esenciales sobre el período de la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, como La Prisión Fecunda, El Grito del Moncada, Tiempos Precursores y El Moncada, la respuesta necesaria. Dirigió proyectos de investigación sobre el Movimiento Revolucionario 26 de julio. Publicó decenas de artículos periodísticos en la prensa nacional e internacional, e intervino en materiales audiovisuales y en programas de radio y televisión. Fue asesor y miembro de jurados y tribunales nacionales. Recibió la distinción Por la Cultura Nacional y otros reconocimientos nacionales. Militante del Partido y miembro de la Unhic, la UPEC, la UNEAC y ADHILAC. Académico de número de la Academia de la Historia de Cuba.

Llegue a sus familiares y compañeros de trabajo nuestro más sentido pésame. A Mario lo seguiremos recordando por su extraordinaria obra y su proverbial sencillez y compromiso con la Revolución y su historia. Por decisión personal su cadáver fue cremado.

El lunes 3 de diciembre en la sede de la Oficina de Asuntos Históricos se realizó un acto de homenaje donde intervinieron compañeros de trabajo y colegas que compartieron con Mencía en otras instituciones. Posteriormente cumpliendo su voluntad, sus cenizas fueron lanzadas al mar.

Néstor García Iturbe (1940-2018)

El sábado 10 de noviembre falleció en La Habana el Dr. Néstor García Iturbe. Nacido el 20 de febrero de 1940, en su juventud participó en actividades clandestinas contra la dictadura batistiana y se incorporó de inmediato a las tareas revolucionarias tras el triunfo del primero de enero de 1959. Graduado de contador y licenciado en Ciencias Políticas.

Fue director de Relaciones Internacionales en la Universidad de La Habana, y al comenzar a laborar en tareas diplomáticas ocupó en dos oportunidades responsabilidades en la misión cubana ante la ONU, así como en países de Europa y África. Miembro fundador de la sección de la Unhic en el Centro de Estudios de Posgrado Adriana Corcho, de donde fue director. Fue investigador del Instituto de Historia de Cuba y al momento de su fallecimiento era profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Autor de más de una decena de libros referidos a las relaciones Cuba-Estados Unidos –temática sobre la que defendió su doctorado en Historia a fines de los años noventa– creó y dirigió, bajo el patrocinio de la Unhic habanera –donde formó parte de su Secretariado Provincial desde el 2012 hasta el 2016– el Grupo de Estudios sobre Estados Unidos con sede en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Fue asociado de la Uneac. Editor durante muchos años del boletín digital El Heraldo y del blog El Heraldo Mambí, labor de divulgación –entre otros aspectos, los de temas históricos–, que le fue reconocida en el 2017 por el Comité Ejecutivo Nacional de la Unhic con el diploma Pablo de la Torriente Brau.

Enrique López Mesa (1944-2018)

El jueves 18 de octubre tuvo lugar en el Centro de Estudios Martianos un homenaje póstumo dedicado al historiador Enrique López Mesa, quien falleció en días recientes a la edad de 74 años. En este hicieron uso de la palabra Caridad Atencio, Marlene Vázquez, Sonnia Moro e Ibrahím Hidalgo, que fueron sus colegas y amigos.

Licenciado en Historia por la Universidad de La Habana e Investigador Auxiliar, Enrique López Mesa fue autor de los libros: Algunos aspectos culturales de la comunidad cubana de New York durante el siglo XIX (2002), José Martí: editar desde New York. (2012), que recibió el Premio Anual de Investigación Cultural que otorga el Instituto Juan Marinello, Tabaco, mitos y esclavos. Apuntes cubanos de historia agraria, publicado por la Editorial de Ciencias Sociales, el cual recibió en el 2015 el Premio de la Crítica que otorga el Instituto Cubano del Libro y el Centro Cultural Dulce María Loynaz, y en el 2006Mención en el Concurso dela UNEAC, Hipótesis sobre un elogio, publicado por la Editorial del Centro de Estudios Martianos, que fue finalista del Premio Ramiro Guerra que otorga la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic).

Colaboró en obras colectivas como Imágenes e imaginarios nacionales en el Ultramar español (Madrid, 1999), La Habana, puerto colonial. Siglos XVIII-XIX (Madrid, 2000) y El periodismo como misión (La Habana, 2002 y 2012). Intervino en la preparación de los tomos 17 y 22 de la Edición Crítica de las Obras completas de José Martí. Sus artículos han sido publicados en prestigiosas revistas especializadas de Cuba y el extranjero, y fue ponente en eventos internacionales celebrados en La Habana, Santiago de Cuba, New York, Santiago de Chile, Bahía Blanca (Argentina), Madrid y Las Palmas de Gran Canaria. Impartió conferencias en San Sebastián, Sevilla, Santiago de Chile, La Habana y Santiago de Cuba.

Integró el grupo de asesores de la exposición Nueva York, montada por la New York Historial Society e inaugurada en esa ciudad en septiembre de 2010. Fue uno de nuestros científicos más prolíficos y serios en el trabajo de investigación, lo que puso de manifiesto en cada libro, artículo o ensayo de su autoría, por lo cual la sección de base de la Unhic del Centro de Estudios Martianos, donde trabajó durante más de 15años, lo propuso para optar por el Diploma Julio Le Riverend que la Unhic otorga a los historiadores que a lo largo de su vida se han distinguido por la solidez, integralidad y cientificidad de su obra.

La partida de este destacado historiador, fundador de la Unhic, en la que desempeñó responsabilidades a nivel nacional, ha sido una penosa sorpresa y una gran pérdida para la academia cubana. Este brillante y destacado investigador martiano deja una huella imborrable entre sus compañeros de trabajo, así como en todos los que lo conocieron y admiraron.